600 mujeres de la tercera edad son formadas en el mundo rural
Escrito por Sandra López Monteagudo   
jueves, 31 de marzo de 2016
Fademur se vuelca en el aprendizaje que deben tener las mujeres mayores de los pueblosLa Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fademur) ha finalizado su campaña de lucha por el envejecimiento activo en el rural en doce comunidades autónomas donde se han realizado catorce jornadas de sensibilización dirigidas a toda la población del medio rural. Con estas jornadas se ha proporcionado orientación y apoyo de primera mano a las personas mayores para avanzar en la implantación de un proceso de envejecimiento “de calidad, acorde con las expectativas de las personas, sobre todo en el medio rural”.
 

La exclusión social afecta, de forma especial a las personas mayores de 65 años, y en concreto a todos aquellos que viven en el medio rural. En su caso, el proceso de exclusión social viene determinado tanto por la edad, como por factores relacionados con el estado de salud, la condición socioeconómica, la discapacidad e incluso el debilitamiento del ámbito relacional. De este modo, la inequidad que sufren las personas mayores que viven en áreas rurales se manifiesta en desigualdades tales como el acceso a determinados servicios, la distribución de los ingresos, la participación política y comunitaria y las redes sociales y familiares.

En algunas áreas rurales se están fomentando acciones cuyo objetivo es paliar la exclusión social de los mayores. Intervenciones tales como la prevención de la dependencia, la promoción de envejecimiento activo, el apoyo a las familias, la adaptación de viviendas y la creación de alojamientos alternativos y centros polivalentes, tendrían un efecto beneficioso sobre el bienestar y la calidad de vida de estas personas.

En esta línea de trabajo desarrolla estas actividades de sensibilización Fademur, el programa se enmarcan dentro del proyecto de Fademur “Cooperativas Rurales de Servicios de Proximidad, un Modelo de Itinerario de Inserción Socio laboral para el Medio Rural 2014-2015”. Este programa estatal de Fademur pretende, por un lado, fijar población en los pueblos a través de la formación y la inserción laboral de las mujeres rurales, y por otro, crear servicios de proximidad en municipios donde no los hay, para favorecer también la conciliación de la vida personal, laboral y familiar de los habitantes del medio rural. Este programa está subvencionado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

En las jornadas han participado más de 600 personas del ámbito rural despertando la temática un gran interés, tanto por el envejecimiento activo como por los talleres y la información impartida. Las jornadas se han celebrado en los municipios de Trevias-Valdes, Asturias; Vélez Blanco y Oria, Andalucía; Egea de los caballeros, Aragón; Campos, Islas Baleares; Villosilla de la Vega y Santervas de la Vega, Castilla y León; Belmonte, Cuenca; Villafranca de los Barros, Extremadura; Logroño, La Rioja; El Boalo, Madrid; Calasparra, Murcia; Alginet, Valencia; y el municipio de Xermade, Galicia.

 

Durante las jornadas se han tratado temas relacionados con el envejecimiento saludable, los servicios sociales, la sensibilización, la dependencia, el cuidado de cuidadores, la alimentación saludable y los talleres de memoria, por ejemplo.

Asimismo, también se ha informado sobre la Resolución de 3 de noviembre de 2015, de la Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, que regula la habilitación especial para las personas que tengan una edad igual o superior a 55 años y que estén desempeñando sus funcionen en las categorías profesionales de Cuidador/a, Gerocultor/a y de Auxiliar de Ayuda a Domicilio, que acrediten una experiencia de al menos tres años, con un mínimo de 2.000 horas trabajadas en estas categorías profesionales en los últimos 10 años. Las personas que cumplan estos requisitos quedarán habilitadas de forma excepcional en la categoría que corresponda, en el ámbito de su comunidad autónoma.

Para la presidenta de Fademur, Teresa López López, “este tipo de jornadas son de especial importancia en el medio rural ya que, lamentablemente, se trata de un contexto muy envejecido”. Pero estas acciones no sólo son importantes por la avanzada edad media en el rural, también por los nuevos estilos de vida. En España, con datos de 2014, las personas de 65 y más años representan el 18,2% (8.442.887 personas) frente al 17,3% en el año 2011, lo que supone un incremento de 320.000 individuos. Y de ese colectivo formado por personas mayores, el 5,7%, un tercio sobre el total de mayores, tenían 80 y más años.

 “Es necesario por lo tanto, prestar especial atención al creciente grupo de personas mayores, especialmente mujeres que, por diversas causas, afrontan su vejez en solitario”, aseguran en la organización de mujeres rurales. “Si bien la soledad como modo de vida se reconoce hoy como un indicador de competencia indudable”, añaden, “no es menos cierto que cuando se produce en edades avanzadas y con redes sociales y familiares escasas, la competencia se transforma en riesgo, a veces muy elevado, al que hay que intentar ofrecer soluciones”.