Extremadura un lugar especial donde perderse para encontrasrse un poco más tarde
Escrito por Elena Galván   
lunes, 17 de octubre de 2016
Extremadura es uno de esos lugares especiales donde a cualquiera le costaría poco perderse para encontrarse un poco más tarde. Y es que Cáceres y Badajoz conforman una comunidad llena de riqueza, tanto gastronómica, como paisajística o cultural.

 
Enclaves tan conocidos como el Valle del Jerte, se convierten en un espectáculo natural cuando llega lo que se conoce como “Otoñada”, ya que llega a producirse un paisaje de ensueño debido a la gama multicolor con la que se tiñe. Además, en la Otoñada se realizan propuestas culturas y festivas como actividades deportivas, música, gastronomía, teatro, etc.
 
 El Valle del Ambroz, al norte de Cáceres, es otro de esos mágicos lugares donde evadirse de la rutina. Sus laderas quedan nevadas en invierno y te darán la oportunidad de alejarte del ruidoso mundo diario y disfrutar de una serranía repleta de encinares, castaños y pinares, así como de esos momentos de paz que sólo deportes como la pesca logran ofrecerte. Además, podrás disfrutar de Los Conversos, una fiesta de Interés Turístico de Extremadura y del ‘Otoño Mágico’ que aúna senderismo, con juegos y gastronomía, entre otras muchas cosas.

 Si esto es insuficiente, también tenemos la ‘Capital Iberoamericana de la Cultura Gastronómica 2016’ en Mérida. Esto es el reconocimiento a la excelencia gastronómica que se entrega en un destino de uno de los Países Iberoamericanos que conforman la Academia Iberoamericana de Gastronomía. Eventos como ‘Gastromérida’, celebrado el pasado 10 de septiembre, son una buena oportunidad para probar la riqueza y variedad de productos que proporciona Extremadura. La torta del Casar, el Queso de la Serena, el Jamón de la Dehesa, el Aceite de Monterrubio, el Pimentón de la Vera, el Vino Ribera del Guadiana o la Cereza de Jerte son sólo una muestra del amplio abanico gastronómico del que puedes disfrutar si recorres Extremadura.

Si decides hacerlo, no debes olvidar La Ruta del Vino de Ribera del Guadiana, la principal oferta enoturística de la Comunidad. Allí podrás disfrutar de una maravillosa selección de bodegas, restaurantes, bares de vinos, el Museo de las Ciencias del Vino, comercios y alojamientos, entre otros establecimientos, descubriendo la cultura del vino.

 Pero Extremadura es mucho más que una gran gastronomía. Extremadura son sus aves, sus senderos y la gran variedad de itinerarios que te ofrece según tus preferencias. Así, si lo que deseas es ver el mayor abanico de colores en un plumaje, puedes ir a ver un Abejaruco Común, las maravillosas y peculiares crestas de la Abubilla, el gran Águila Imperial Ibérica o el Águila Real, entre otras muchas especies, ya que rutas como por ejemplo, la del Azud río Guadiana, Dehesas de Jerez, Embalse de Orellana y Puerto Peña o el Parque Nacional de Monfragüe, te ofrecen esa oportunidad.

Si lo que prefieres es conectar con la naturaleza a través del senderismo, tienes una gran red de senderos, de manera que si lo que te apetece es un corto recorrido, puedes disfrutar por ejemplo de la Ruta de Carlos V, el Molino de La Negra o la Cañada Real de Gata. Pero si por el contrario, eres amante de grandes recorridos, disfrutarás siguiendo el Camino Natural del Corredor Cáceres-Badajoz, el Camino Natural del Guadiana o el del Tajo, así como el Sistema Central GR 10, por Sierra de Gata, o el GR 111, caminando por La Vera.
 
 Pero sin duda, si hay algo que otorga grandeza a algo, es su cultura y de eso, a Extremadura le sobra. Muestra de ello son los 4 patrimonios de la humanidad con los que cuenta; Cáceres, Mérida, Real Monasterio de Santa María de Guadalupe y Real Monasterio de San Jerónimo de Yuste. Además de eventos como el Festival Clásico de Mérida o las Termas Romanas de Baños de Montemayor o las juderías recordando la época romana que caracteriza a toda la comunidad.

Mención especial merece la Vía de la Plata, la ruta romana milenaria que vertebró la comunicación en Hispania. Desde Monesterio hasta Baños de Montemayor, pasando por Zafra, Almendralejo, Mérida, Cáceres, Plasencia y Cáparra, forman algunos de los lugares por los que discurre.

 Atrévete a disfrutar de todos estos rincones y experiencias y de descubrir otros muchos más aprovechando cada una de las oportunidades que te ofrecen estas maravillosas ciudades y su gente. Y aunque pueda parecer pretencioso, si aún no lo has hecho, no conoces la excelencia.