El otoño mágico del Valle del Ambroz
Escrito por Elena Galván   
miércoles, 23 de noviembre de 2016
Si de algo puede presumir Extremadura, es que tiene los suficientes elementos como para no tener que envidiar a ningún otro lugar.
 
 
El Valle del Ambroz no es más que otra de las muchas muestras de tal afirmación. Ha sido reconocido por todos aquellos que lo han disfrutado como un lugar de contrastes con montañas que superan los 2.000 metros, zonas de vega y dehesa y lugares con abundante agua gracias a las gargantas y ríos que lo forman.
 
 Su historia viene marcada por la Vía de la Plata, ya que entre sus montañas se abría el paso hacia el norte. Primero con las cañadas y cordeles, como las Cañadas Reales Soriana Occidental y la Vizana, después con la llegada de la vía del tren, y hoy en día con las carreteras, siempre ha conseguido estar muy bien comunicado.
 

 Es un lugar idóneo para visitar en cualquier época del año. En verano se pueden disfrutar de unos maravillosos baños en sus cascadas y pozas, en invierno de la nieve en la estación de esquí de La Covatilla, pero si hay una estación en la que se magnifica aún más la belleza de este valle, es sin duda en otoño. Durante este tiempo, los bosques de castaño se tiñen de amarillos y ocres, provocando un espectáculo visual de una gran calidad.
 
 Formado por diversos pueblos, destaca entre todos el de Hervás, ya que es el principal centro de actividad de la comarca. Por este motivo, es el punto de partida de varias rutas de senderismo. Así mismo, es de obligada visita la zona del Castañar Gallego, reconocido como Paisaje Protegido. Su barrio judío, excelentemente conversado y perteneciente a la Red de Juderías de España, fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1969. No se puede dejar de disfrutar de las tiendas de artesanía o las típicas tascas de la calle Rabilero. Y los más religiosos se asombrarán con la iglesia barroca de San Juan Bautista y la parroquia renacentista de Santa María.

Los amantes de la bicicleta podrán disfrutar de maravillosas rutas, tales como la Chorrera, el Pinajarro o los Bosques del Ambroz.
 
 Además de Hervás, también destaca Baños de Montemayor, conocida por sus termas romanas, que datan del siglo I d.C y su Antiguo Balneario, cuyo origen es el S.XVII y se conserva la bóveda sobre la piscina de aguas medicinales. Además de esto, se puede disfrutar de numerosas casonas y mansiones, algunas del estilo belle époque, de las impresionantes vistas del Mirador de la Estación, desde donde podemos ver todo el pueblo y el entorno natural o del molino antiguo del S.XVIII, con su maquinaria original reconstruida. También tiene un balneario nuevo, con aguas sulfurosas, recomendadas especialmente para el reuma, la artrosis y las afecciones respiratorias.

 Pueblos como Segura del Toro, Abadía, Casas del Monte, Aldeanueva del Camino, Gargantilla o La Garganta, son otra de las opciones que encuentras para visitar dentro de este paraje. Las piscinas naturales de los tres primeros es uno de los principales atractivos de la zona, destacando el charco de La Tejea.

 
 
Pero si hay algo realmente famoso en el Valle del Ambroz, es sin duda su Otoño Mágico. Esta fiesta de interés turístico destaca por la enorme programación de la que pueden disfrutar tanto sus habitantes como aquellos que se decidan a visitarlo. Comienza a finales de octubre y se extiende hasta finales de noviembre. Durante todo ese tiempo se pueden experimentar actividades tan diferentes como visitas guiadas por el valle, un mercado artesanal, pasacalles, encierro y capea infantil, muestras gastronómicas, marchas en bicicleta, monólogos o conciertos de música.
 

Por todo ello, es hora de aprovechar el fin de semana para descansar en un entorno donde la pureza del aire nos renueve las ganas de todo y donde, al volver a casa, tengamos la sensación de que nos hemos dejado el alma…y no queramos más que volver.