Malas hierbas de hoja ancha en cereal: el control temprano como salvaguardia del cultivo
Escrito por Administrator   
miércoles, 27 de diciembre de 2017

 Como un gol en el último minuto.

Así han celebrado algunos cerealistas el último episodio de lluvias y nieve en España que servirá para que, al menos de inicio, sus cultivos ya sembrados comiencen a germinar, gracias a una humedad que llega a un terreno que imploraba agua por los cuatro costados. El optimismo es mayor en zonas en las que ha nevado, como en el caso de Burgos: “La lluvia cae y se va rápido. Si nieva uniformemente y no hace viento, lo que ocurre es que la nieve va deshaciéndose poco a poco y permeabiliza mucho mejor el suelo.

 Además este agua hará de cámara, de tal manera que el suelo tendrá mayor temperatura que la atmósfera, lo cual ayuda a germinar a la semilla. Viendo el episodio de lluvias fuertes que ha tenido lugar en Andalucía a finales de noviembre... yo prefiero esto”, afirma rotundamente José Manuel Ortega, director comercial de Terrastar, una empresa distribuidora de insumos agrícolas en Burgos que además ofrece asesoramiento a los agricultores. “El año pasado no eché la pala de nieve al coche. Fue un año muy seco. Este año, a las primeras de cambio”, recalca Ortega, que también es agricultor.

A 630 kilómetros al sur de Burgos, en línea recta, nos atiende Manuel Gómez, gerente de una empresa distribuidora de fitosanitarios en Jerez de la Frontera que lleva su nombre: “Ya a principios de diciembre la gente ha comenzado a sembrar el trigo blando. En la zona de Cádiz la sequía no ha sido tan catastrófica como en el resto de Andalucía y hubo zonas incluso en donde el trigo hasta salió bueno. Tenemos un microclima que incluso nos permite poner remolacha de secano”, destaca este ingeniero técnico agrícola.

El hecho de que la tierra tenga tempero también hace que, paralelamente al desarrollo del cultivo, broten las malas hierbas. Entre ellas las de hoja ancha: “De hoja ancha tenemos de todos los colores. Excepto amapola, que no es endémica, tenemos de todo. La especie de hoja ancha que aquí acarrea más complicaciones para los agricultores es la clavellina o azulejo (Centaurea cyanus)", afirma Manuel Gómez.

Al norte, en Burgos, José Manuel Ortega confirma que la mala hierba que más preocupa en estos momentos tiene nombre de mujer y de lance taurino: “Es la verónica (Veronica spp) que además es la primera que nace. Brota a la par que el cereal, a veces incluso antes. Además es muy escandalosa porque, al nacer tan pronto, se ven las fincas muy sucias y eso preocupa al agricultor. Nosotros recomendamos para su control Diflufenican, Pendimentalina y Metribucina”.

 

Control en otoño, primavera sin ancha

 Las empresas dedicadas a la sanidad vegetal, acostumbradas a escuchar al agricultor, apuestan por productos con efecto residual para controlar las malas hierbas antes de nacer o bien recién nacidas: "Lo primero que emite una semilla de una mala hierba es una radícula. A partir de ella comienza a tomar alimento y posteriormente se produce su emergencia por encima de la tierra. Los productos remanentes como Trinity actúan en ese momento, entrando en la planta a través del sistema radicular y eliminándola perfectamente", destaca Manuel Gordillo, técnico de Adama. Este efecto se prolonga en el tiempo, de tal manera que las sucesivas germinaciones que van surgiendo de manera escalonada también las controla: "Cuando llega la primavera, allí donde se ha utilizado esta solución, no se ven malas hierbas en el campo", recalca Manuel Gordillo, que recuerda la necesidad de incorporar este tipo de productos con humedad en el suelo y que las malas hierbas no hayan nacido o estén recién nacidas.

En la zona norte el control temprano de otoño es una práctica ya establecida: “Este año, como no ha llovido durante buena parte del otoño, tras este último episodio de lluvias va a brotar todo de golpe. En cuanto el agricultor vea que cereal y mala hierba nacen a la vez, rápidamente actuará para eliminar la competencia que tiene el cultivo. De hecho, el agricultor se está autoconvenciendo de que las aplicaciones tempranas son las que mejor controlan las malas hierbas que tienen en sus campos”, confirma José Manuel Ortega desde Burgos.  En la zona sur esta práctica no está tan extendida. Sin embargo ya hay agricultores que empiezan a incorporarla: “Hasta hace unos años la gente no pisaba los cereales como lo hacen hoy. Las resistencias, la generación de humedad por parte de la mala hierba... hacen que el agricultor esté mucho más pendiente del cultivo. Aquí no es habitual hacer tratamientos tempranos, pero ya se está comenzando a hacer”, destaca Manuel Gómez desde Jerez de la Frontera.

En lo que todos coinciden es en el hecho de que aún tiene que llover mucho para que el campo y los pantanos se recuperen. Ello hará que sigan brotando las malas hierbas, pero esto será un mal menor.